Redes de trazabilidad, minería de datos y mejora genética / Juan Altarriba

Opiniones y Experiencias - 15 Oct, 2018

Juan Altarriba
Departamento de Anatomía, Embriología y Genética Animal 
 Facultad de Veterinaria - Universidad de Zaragoza
Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2)

Las tecnologías emergentes, también llamadas convergentes, agrupan a una serie de nuevas y potencialmente tecnologías disruptivas que se consideran críticas para el futuro de la humanidad, hasta tal punto que los beneficios del cambio tecnológico son una esperanza para la mejora de la condición humana.

En el campo de la Producción animal son numerosas las expectativas, no exentas de realismo, que están generando la nanotecnología, la biotecnología, la robótica, la inteligencia artificial… Tal es el caso también de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) aplicadas a la resolución del problema de la trazabilidad, que surge en el contexto europeo como consecuencia de la necesidad de establecer medidas que faciliten el comercio intracomunitario y la vigilancia epidemiológica veterinaria de los animales. Así, cada Estado Miembro de la EU debe crear, de conformidad con la Directiva 97/12/CE (1997), una base de datos informatizada que registre la identidad de los animales, todas las existencias en su territorio y los movimientos de los animales, con los datos generados en las granjas, los mataderos, etc. Conforme con esta demanda, en España, la base de datos SITRAN (Sistema Integral de Trazabilidad Animal) actualizada on line permite conocer en cualquier momento y desde cualquier punto de acceso a internet los datos registrados de cualquier animal (véase https://www.mapama.gob.es/es/ganaderia/temas/trazabilidad-animal/registro/default.aspx).

Por otra parte, la mejora genética del ganado exige la incorporación de nuevos caracteres que hasta el momento no han podido utilizarse, bien sea por la falta de disponibilidad o por el elevado coste asociado al registro de esta información. Tal es el caso, en el ganado vacuno de carne, de la demanda, cada vez más acuciante, de información procedente de un amplio control de rendimientos respecto a caracteres relacionados con la calidad de la canal y de la carne. Efectivamente, estos caracteres han adquirido gran importancia en la producción de carne de ganado vacuno; sin embargo, es difícil, especialmente en poblaciones extensivas, disponer de datos registrados de estos caracteres en un subconjunto sustancial de animales y por consiguiente perfilar programas de selección en función de estos criterios. Por esta razón, la mayoría de los estudios que caracterizan las poblaciones europeas de vacuno de carne están basados en muestras compuestas por efectivos limitados.

Por tanto, la información recogida en SITRAN permite aventurar una nueva etapa en la mejora genética del ganado vacuno de carne, con la posibilidad de utilizar la información de las canales de los animales sacrificados aportada por los mataderos, a través de convenios establecidos con las Administraciones autonómicas. Esta información complementa la registrada por las Asociaciones de Criadores, utilizando metodologías propias de minería de datos, al mantiene en todo el proceso la identificación de cada animal de manera unívoca e inequívoca.

La experiencia

El estudio se inició en la raza bovina Pirenaica, a través de la Confederación Nacional de Asociaciones de ganado vacuno Pirenaico (CONASPI), en la evaluación genética correspondiente a 2007. Después de 11 años, en la actualidad, el acceso a SITRAN permite cada año duplicar por esta vía la cantidad de información aportada por el tradicional control de rendimiento en explotación. De hecho, la cantidad de animales fenotipados para los caracteres de la canal es superior que los fenotipados para los caracteres peso a los 90 días de edad y peso al destete. 

Los caracteres registrados en SITRAN son: peso de la canal fría y clasificación de la canal según la sistemática EUROP (CEE nº 2930/81, 1981), con conformación de la canal y engrasamiento de cobertura, así como el color de la carne. A su vez, se obtiene también la fecha del sacrificio, la última explotación y el matadero en el cual se ha producido el sacrificio del animal. El resto de efectos incluidos en los distintos modelos de valoración genética (sexo, fecha de nacimiento, genealogías …) se obtienen del Libro genealógico de la raza. Los caracteres conformación, engrasamiento y color, obtenidos en escalas categóricas, son transformados a escalas numéricas lineales continuas con 18 valores posibles en conformación y 20 en engrasamiento y color.

La canal tipo estudiada de la raza Pirenaica, obtenida en las condiciones reales de producción (Tabla 1), muestra una buena conformación (3,91) próxima a R, una ligera grasa de cobertura (2,20) y un color pálido de la carne (2,15).

Tabla 1.- Parámetros característicos de los cuatro caracteres estudiados

A su vez, la estimación de componentes de (co)varianza revela (Tabla 2) coeficientes de heredabilidad estadísticamente significativos en los cuatro caracteres estudiados y unas correlaciones genéticas positivas entre peso de la canal con conformación y color,  y negativa entre conformación y engrasamiento.

Tabla 2.- Correlaciones genéticas entre los cuatros caracteres estudiados. En la diagonal se indica el coeficiente de heredabilidad del carácter.

A partir de esta información constatamos que:

  1. La información aportada por SITRAN al plan de mejora de la raza bovina Pirenaica muestra una calidad suficiente para que los caracteres estudiados puedan intervenir directamente en el objetivo de selección. A su vez, mediante su integración junto a los caracteres registrados en granja, permiten obtener criterios de selección adaptados a distintas situaciones del mercado.
  2. Se detecta suficiente variabilidad genética en los cuatro caracteres, que se ofrecen como criterios eficientes de selección.
  3. Los registros son abundantes y pueden utilizarse masivamente a muy bajo costo.

Para terminar, quiero destacar que este caso puede ponerse como ejemplo de las ventajas de una favorable y franca colaboración entre la UE y las Administraciones Nacional y Autonómica para la consecución de unos objetivos de interés general, como son la trazabilidad de las canales y la mejora genética de las poblaciones ganaderas, mediante la utilización de metodologías emergentes a un mínimo coste.