Las enfermedades de los cereales de invierno en Aragón. Situación actual y perspectivas. / Vicente González

Opiniones y Experiencias - 08 Jun, 2018

Vicente González
Unidad de Sanidad Vegetal
  Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA)
Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2)

Bajo el nombre genérico de enfermedades de los cereales nos referimos a un conjunto de patologías de origen fúngico asociadas a diferentes especies de invierno cultivadas en nuestro territorio como el trigo, cebada, triticale, centeno, etc. La etiología y grado de significación económica de estas micosis es heterogénea, habiendo sido descritos numerosos síndromes con diferente grado de relevancia en el cereal de invierno aragonés.

La mayoría de de la superficie destinada a este tipo de cultivos extensivos en Aragón está dispuesta en condiciones de secano en la mayoría de zonas productoras del territorio. Pese a ello, en determinados años y bajo ciertas condiciones de temperatura y humedad, existen citadas una serie de patologías de origen fúngico que pueden presentar niveles de incidencia importantes, capaces de ocasionar pérdidas económicas significativas.

La mayoría de estas micosis asociadas suelen ser síndromes habitualmente presentes en nuestras latitudes, en donde alguno de ellos (e.g. rincosporiosis en cebada, septoriosis en trigo, etc.) puede ser considerado como endémico en el cereal de invierno en nuestro país. No obstante, para algunas de estas enfermedades (e.g. roya amarilla del trigo) se ha detectado la presencia e introducción en las zonas productoras de nuevas razas patogénicas no presentes anteriormente, con nuevos genes de virulencia que son actualmente capaces de superar las resistencias genéticas presentes en las variedades comerciales más empleadas. Junto a esta situación, se ha detectado la presencia en nuestras zonas productoras, de patologías apenas citadas o no previamente presentes como la ramulariosis (Ramularia collo-cygni) o la mancha foliar/enrollado (Dilophospora alopecuri), para cuya incidencia y distribución no se tienen aún demasiados datos en Aragón.

De un modo genérico, las enfermedades fúngicas más comunes de los cereales aragoneses pueden ser agrupadas según el órgano vegetal más comúnmente atacado o con presencia de sintomatología característica, pudiendo diferenciar entre:

1) enfermedades asociadas a la base del tallo, incluyendo aquí patologías como la fusariosis (Fusarium spp.), el pie negro de los cereales (Gaeumannomyces graminis), la mancha oval (Pseudocercospora herpotrichoides) o la rizoctoniosis (Rhizoctonia spp.).

2) enfermedades en tallo y hojas, en donde podemos reconocer patologías tan comunes y extendidas como la septoriosis (Septoria spp.), la rincosporiosis de la cebada (Rhynchosporium secalis), la helmintosporiosis (Helminthosporium spp.), el oídio (Blumeria graminis), o las ya citadas y emergentes ramulariosis y la mancha foliar/enrollado. Mención aparte debe ser hecha aquí para enumerar las royas del cereal (Puccinia spp.), quizá el grupo de patologías más importante en la actualidad (en términos de afección e inversión en tratamientos) y que constituye una amenaza potencial para el cereal en Aragón, debido al mencionado fenómeno de superación de la resistencia varietal a causa de la expansión de formas o ecotipos muy virulentos no presentes previamente en el territorio. Las royas son especies parásitas obligadas de un amplísimo número de especies vegetales (silvestres y cultivadas), y son organismos pertenecientes al extenso grupo de los hongos basidiomicetos, altamente especializados y que adaptan su complejo ciclo reproductivo a la fenología de los huéspedes vegetales que parasitan. Las principales especies de roya descritas para los cereales de invierno son la roya negra o del tallo (Puccinia graminis f. sp. tritici), no presente en nuestra región pero considerada como una patología de alto riesgo en el continente Europeo debido a la creciente expansión de determinadas razas (e.g. Ug22) hipervirulentas del hongo. Junto a ésta, cabe mencionar también la roya parda o de la hoja (Puccinia recondita), presente en Aragón aunque con escasa incidencia y finalmente la roya amarilla o lineal (Puccinia striiformis f. sp. tritici), la más extendida en las zonas cerealistas a nivel nacional (también en Aragón), especialmente a partir del comienzo de la década de los 2000, con la llegada de formas patogénicas con nuevos genes de virulencia, adaptadas a zonas cálidas del sur del continente, y en donde el actual proceso de cambio climático se ha configurado como un factor acelerador de los perfiles de adaptabilidad de éstas razas "modernas" de roya amarilla.

Roya amarilla o lineal del trigo (Puccinia striiformis f. sp. tritici)

3) enfermedades de semilla, donde podemos reconocer patologías clásicas del cereal transmitidas a través de la semilla como los carbones o "tizones" desnudos (Ustilago spp.) o la caries del trigo (Tilletia caries). Ambas patologías, aunque componentes habituales del conjunto de micosis asociadas al cereal de invierno, son afectivamente controladas en la actualidad con la generalización del uso de semilla controlada y certificada.

En líneas generales, resulta clave un correcto reconocimiento de síntomas e identificación de cada agente etiológico en cuestión, ya que algunos de los síntomas asociados a las patologías enumeradas pueden ser causados también por la existencia en el cultivo de otros factores abióticos como determinadas condiciones climáticas (exceso de frío o calor), encharcamientos, fitotoxicidad, herbicidas, etc., por lo que un diagnóstico preciso en el laboratorio especializado puede facilitar el control y manejo de estas patologías de origen criptogámico.

El control de estas enfermedades debe realizarse en un contexto de Gestión Integrada de Plagas (GIP), en donde se debe prestar especial atención en nuestras latitudes a la evolución y modelización de las condiciones climáticas (Tª y Humedad principalmente), ya que el curso natural de estos parámetros en el ciclo de cultivo anual suele ser limitante la mayoría de los años para la progresión y avance de los síndromes descritos. De este modo, los tratamientos fungicidas autorizados solo estarían justificados en casos de incidencia severa (por encima de los umbrales de tratamiento recomendados) al final del ciclo de cultivo y bajo condiciones climáticas extraordinarias y muy propicias para el desarrollo del patógeno. Manejos culturales relacionados con aspectos tales como la densidad de siembra, el drenaje del cultivo, una fertilización moderada o el uso de semilla certificada pueden contribuir también al control de estas enfermedades.

 Vista general de ensayos de eficacia y momento de aplicación en cebada y trigo 2017-2018. Sádaba (Zaragoza).

Finalmente y en el marco de la Red de Vigilancia Fitosanitaria de Cultivos Extensivos de Aragón (PDR 2017-2018), desde el Centro de Protección Vegetal y Certificación Vegetal (CSCV) y la Unidad de Sanidad Vegetal del CITA y en colaboración con los técnicos de ATRIAS y cooperativas de las diferentes zonas productoras regionales, se han iniciado una serie de ensayos de experimentación en determinados cultivos cerealistas (trigo y cebada) para la evaluación tanto de la eficacia comparativa de varios productos fungicidas de diferente gama y fabricante, como de la evolución de la protección en función del momento de aplicación (efecto curativo/preventivo) de los mencionados compuestos. Este tipo de ensayos (actualmente en desarrollo), tienen como objetivo dotar al sector de herramientas y datos experimentales que ayuden a la toma de decisiones para el manejo de este tipo de enfermedades del cereal.

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