La Red de Vigilancia Fitosanitaria en Aragón / Carlos Lozano

Opiniones y Experiencias - 14 May, 2019

 Carlos Lozano
  Centro de Sanidad y Certificacion Vegetal 
Gobierno de Aragón
cmlozano@aragon.es

Colaborador: Emilio Betrán Escartín
 Centro de Sanidad y Certificacion Vegetal 
Gobierno de Aragón
ebetrane@aragon.es

Otros Colaboradores: Todos los técnicos del Centro de Sanidad y Certificación Vegetal

La evolución económica y social ha situado a la preservación de la salud como una cuestión prioritaria para las sociedades más avanzadas. De la misma forma, la sanidad vegetal, definida como el estudio de los problemas o alteraciones que afectan a las plantas, debe ser reconocida como algo fundamental, tanto para el mantenimiento de la actividad agrícola como para el de los ecosistemas.  La sociedad ha de ser consciente de que sin sanidad vegetal no hay producción, ni calidad ni actividad económicamente rentable y sostenible y que por tanto la producción de alimentos dependerá de que se pueda garantizar la sanidad vegetal.

Se trata por lo tanto de un bien común, una cuestión de interés general para el conjunto de la sociedad, que interesa preservar, tanto por los productores, como por los organismos públicos encargados de garantizar aspectos fundamentales como la soberanía alimentaria, la preservación de la biodiversidad, etc. 

En la actualidad ya sea en forma de patógenos, insectos o agentes contaminantes, las amenazas viajan cada vez más rápido y a puntos más alejados, haciendo más difícil que se pueda responder de una forma eficaz y oportuna. Es por ello que existe un interés creciente por parte de las administraciones públicas en conocer la situación sanitaria a nivel general, pero también de lo que ocurre a nivel de explotación. Garantizando la vigilancia del territorio la administración podrá actuar de forma más rápida y eficaz.

Además los métodos que existen para combatir las plagas y enfermedades, pasan en muchas ocasiones por la utilización de productos fitosanitarios, cada vez más cuestionados por buena parte de la sociedad, pero que siguen siendo necesarios para garantizar la protección de los cultivos, de la misma forma que los medicamentos lo son para preservar la salud de las personas; Es necesario por tanto tener cada vez más información sobre umbrales de tratamientos, formas y momentos de aplicación, posibles efectos..., y de esta forma poder seguir utilizándolos de forma justificada y racional.

Resulta además imprescindible contar con canales adecuados de comunicación con los productores y asesores, para que puedan evaluar toda esta información sobre la situación y la evolución de plagas y enfermedades y sea tenida en cuenta a la hora de tomar decisiones; Cuanta más información se posea más fácil será aplicar la Gestión Integrada de Plagas.

La vigilancia por lo tanto es la base tanto para que los agricultores decidan qué métodos de control deben utilizar y en qué momento, como para que las Administraciones Públicas puedan planificar medidas y adoptar estrategias ante cualquier situación de riesgo fitosanitario.

El papel de las ATRIAS en Aragón

Desde la Comunidad Autónoma de Aragón se viene realizando durante los últimos años un importante esfuerzo, tanto de medios personales como económicos, para apoyar a las ATRIAS; Agrupaciones para Tratamientos Integrados en la Agricultura.

Las ATRIAS son entidades constituidas por titulares de explotaciones agrarias que contratan a servicios técnicos especializados en sanidad vegetal, garantizando de esta forma, el fomento de la gestión integrada contra las plagas en los diferentes cultivos, aumentando con ello   la seguridad del consumidor y el respeto al medio ambiente.

Tras la puesta en marcha hace más de 30 años de estos servicios técnicos de apoyo en materia de lucha integrada, las ATRIAs han sido capaces de constituir una auténtica “red” extendida y asentada en buena parte del territorio; Las 71 ATRIAS existentes en Aragón, actúan en 570 municipios, presando asesorando a más de 316.000 has. En ellas además desempeñan su labor más de 100 técnicos que se convierten también en dinamizadores de muchas zonas rurales.

Durante todo este tiempo, se ha ido cimentado en el ámbito de la sanidad vegetal, un modelo de colaboración de las ATRIAs con los servicios técnicos oficiales del Gobierno de Aragón, gracias sin duda, al trabajo desarrollado desde el Centro de Sanidad y certificación Vegetal,  que se ha encargado de liderar, tutelar e impulsar durante todo este tiempo, el trabajo de estas agrupaciones, poniendo un especial énfasis en la especialización y formación continua de todos los técnicos como elementos clave para el correcto funcionamiento del sistema.    

El Gobierno de Aragón, consciente del papel fundamental que juegan y que deben seguir teniendo estas entidades, publicó recientemente el DECRETO 9/2019, por el que se regula el funcionamiento de las ATRIAS en Aragón y en el que se establecen las condiciones, obligaciones y funciones de estas agrupaciones, avanzando en un modelo de gestión caracterizado por una estrecha colaboración público-privada en el ámbito de la sanidad vegetal.

El modelo de las Redes de Vigilancia Fitosanitaria (RedFARA)

El grado de madurez alcanzado por las ATRIAS, junto con las bases de un modelo ya consolidado, han servido para avanzar todavía más en el esquema de colaboración.

En un bien común como es el de la sanidad vegetal, la cooperación entre la mayor parte de los organismos que intervienen de una u otra forma en ámbito fitosanitario en Aragón, resulta fundamental y puede ser la herramienta que permita afrontar los nuevos retos fitosanitarios (requisitos fitosanitarios de exportación a países terceros, exigencias de los consumidores, aparición de nuevas plagas emergentes, etc).

Así el Programa de Desarrollo Rural 2014-2020 del Gobierno de Aragón ofreció la oportunidad de poner en marcha un proyecto pionero a través de la medida de cooperación encaminada al “Apoyo a acciones de cooperación para la creación de grupos y redes en el ámbito de la sanidad vegetal y el control integrado de plagas” de tal forma que se pusieran las bases de un modelo presente y futuro de apoyo a la sanidad vegetal.

Los principios básicos del funcionamiento de estas redes son deben ser;  

   Vigilar- Cooperar – Compartir  

Mediante la creación de las Redes de Vigilancia Fitosanitaria el Gobierno de Aragón pretende;

  • Obtener información del estado y evolución de las plagas y enfermedades a nivel de explotación.
  • Utilizar esta información como una herramienta de apoyo al asesoramiento para afrontar los problemas fitosanitarios.
  • Obtener información general sobre el estado sanitario del territorio que permitan actuar de forma rápida ante la aparición de nuevos problemas fitosanitarios.
  • Disponer de redes conectadas que permitan gestionar y divulgar esta información. 

En el año 2016 se publicó la Orden DRS/346/2016 en la que se establecieron las bases reguladoras de las subvenciones en materia de cooperación para la creación de grupos y redes en el ámbito de la sanidad vegetal y ese mismo año se publicó la primera convocatoria de ayudas. En total está previsto superar una inversión de 4,8 millones de euros durante el periodo de programación 2014-2020, contando con una tasa de cofinanciación del 80 % a través de fondos FEADER.  

Esta medida del Programa de Desarrollo Rural ha permitido constituir 5 redes que actúan en los siguientes ámbitos; cultivos herbáceos, hortícolas, olivar, vid y frutales.

Estas redes bajo la tutela y dirección del Centro de Sanidad y Certificación Vegetal, constituyen la denominada Red de Vigilancia Fitosanitaria de Aragón. En torno a ella se han aglutinado alguno de los principales agentes que trabajan en el ámbito de la sanidad y la vigilancia fitosanitaria en Aragón, entre los que se encuentra el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria, la Asociación para la Promoción de la Gestión Integrada de Plagas (APROGIP), la Federación de Cooperativas Agroalimentarias  además de las 71 ATRIAS que son la base fundamental de este proyecto.

¿Cómo funciona la Red de Vigilancia Fitosanitaria?

El Centro de Sanidad y Certificación Vegetal elabora anualmente un Programa Fitosanitario en el que se indican los cultivos y las plagas, enfermedades y malas hierbas que deben ser monitoreadas en los puntos de seguimiento así como los periodos en los que estos deben ser monitoreados.

Estos puntos de seguimiento se encuentran en parcelas representativas de cada uno de los cultivos, y es en ellas donde los técnicos realizan un muestreo y seguimiento semanal de la fenología del cultivo durante todo su ciclo, así como de la incidencia de las distintas plagas y enfermedades.  

Para la toma de datos se ha desarrollado una APP denomina REDFARA que permite registrar los resultados  de los controles y seguimientos así como realizar también el  análisis y procesado de todos los datos obtenidos, de tal forma que puede ser consultada por los técnicos de la Red en cualquier momento desde sus dispositivos móviles o bien a través de la web.

Esta información es también procesada y agregada en zonas biológicas homogéneas, y se utiliza para elaborar semanalmente informes de los diferentes cultivos que se ponen a disposición de los técnicos de la Red, así como en la elaboración de diferentes avisos, boletines o informaciones fitosanitarias por parte del Centro de Sanidad y Certificación Vegetal.

En los tres años que lleva funcionando la Red se ha consolidado como un modelo de cooperación extremadamente eficaz para conocer el estado y evolución de las plagas y enfermedades en el territorio.  Algunos datos que atestiguan el potencial de la red;

  • La App RedFARA es utilizada por más de 150 técnicos en su trabajo diario para el monitoreo.
  • Se obtiene información de más de 1200 puntos de control por campaña.
  • Se realiza seguimiento de más de 200 plagas y enfermedades en 47 especies cultivadas.
  • En total se realizan más de 50.000 controles de plagas por campaña.

Además la Red dedica una parte de su presupuesto a la realización de actividades de experimentación en nuevos métodos de lucha propuestos por el Sector y que intentan resolver los problemas fitosanitarios más acuciantes. En esta tarea colabora activamente el CITA y gracias a ello se han realizado durante los tres últimos años más de 70 experiencias de investigación e innovación cuyos resultados posteriormente son transferidos en jornadas, reuniones, etc.  

El Futuro de la Red de Vigilancia Fitosanitaria

Se puede considerar que las bases de este modelo de colaboración entre diferentes agentes están ya establecidas, pero no es menos cierto que para consolidar este modelo en el futuro será necesario seguir trabajando reforzando e impulsando este trabajo conjunto, buscando nuevos retos como los que se señalan;  

  • Resulta imprescindible gestionar toda la información que se genera y que esta se pueda utilizar una vez elaborada por técnicos y agricultores, para que de esta forma la puedan incorporar en su trabajo diario como herramienta en la toma de decisiones.
  • En el futuro próximo, la información disponible junto con el uso de tecnología permitirá implementar métodos predictivos que sirva para establecer sistemas de prevención y  alerta temprana, adaptados a las condiciones locales.
  • La integración de otros agentes que deseen involucrarse en este modelo y que trabajan en el ámbito de la sanidad vegetal es fundamental.
  • Es necesario consolidar este modelo de funcionamiento en el futuro, a través de la inversión pública como elemento clave en la preservación de la sanidad vegetal garantizando con ello la seguridad alimentaria.